Tripulacion Dave - Data - Meet Dave




Crítica



Dave Ming Chang (Eddie Murphy), recién llegado a la ciudad de Nueva York, podría ser el pez fuera del agua supremo. Hay algo en él que no está del todo bien —para empezar, parece estar notablemente fuera de lugar y no parece estar cómodo dentro de su propio cuerpo. Y por una buena razón: "Dave" no es un hombre, sino una nave hecha a semejanza de su capitán, que es una miniatura. Es el pequeño Eddie en la GRAN comedia familiar MEET DAVE.
Así que conozcamos a Dave. Tiene cuarenta y tantos años, es de aspecto agradable y viste de manera elegante, a pesar de que su atuendo —un traje blanco, corbata negra e impecable pañuelo negro metido en la bolsa de su saco— se remonta a la época disco de los años 70. Pero más allá de su añeja vestimenta, hay algo en él que no está del todo bien. En definitiva, no pertenece al vecindario…vaya, ni siquiera está cerca. Incluso la manera en como camina es…extraña; conforme se abre paso por las calles de Nueva York, una de sus piernas sale disparada demasiado lejos con cada paso que da, como si no estuviera a gusto dentro de su propio cuerpo.
Y por una buena razón: adentro de "Dave" hay un equipo capacitado de gente en miniatura —un mundo dentro de un mundo— que intenta febrilmente dirigir toda acción y conversación de Dave. En cada sección de su "cuerpo" un experimentado miembro de la tripulación (estatura promedio: 4 centímetros y medio), que porta una insignia que describe una parte específica de la anatomía de Dave, manipula una consola de alta tecnología que controla los movimientos de Dave.
Pero la tripulación de Dave, bajo la dirección del capitán de quien Dave tomó su físico, está experimentando una ardua curva de aprendizaje. Cuando Dave intenta beber su primer sorbo de agua, una tremenda oleada cae de sopetón, para empapar a todos dentro. Cuando Dave se prueba algo de ropa, una camisa se convierte en una bestia de algodón empeñada en asfixiarlo. Cuando va a realizarse un simple examen médico, el metálico Dave deberá luchar contra las formidables fuerzas magnéticas de una resonancia. Y un banquete de tubos de carne procesada, a los que aprende a llamar "hot dogs", termina en una situación explosiva adentro de un baño de hombres.
Conforme Dave —a saber, aquellos adentro de Dave— navega lentamente a través de estos retos físicos, comienza a experimentar algo con efectos mucho más profundos. Una ráfaga de emoción toma por sorpresa a la tripulación, gente que proviene de un lugar donde los sentimientos y la individualidad son desalentados. Dave está cambiando —de dentro hacia fuera, y viceversa.
Durante más de dos décadas, Eddie Murphy ha reinado como uno de los actores cómicos más populares del cine —insuperable en su habilidad para interpretar múltiples papeles en un solo proyecto. En MEET DAVE, sus prodigiosos talentos físicos y cómicos se exhiben como nunca antes, al interpretar dos papeles —como una nave del tamaño de un hombre operada por 100 mini-tripulantes, y como el capitán que dirige la nave, construida como un fiel retrato a éste. "Es Eddie haciendo lo que mejor hace", comenta el director Brian Robbins.
Pero mucho antes de que Murphy se convirtiera en "Big Dave" y "Little Dave", a los guionistas Rob Greenberg y Bill Corbett se les ocurrió la idea de un mundo de gente pequeña dentro de un mundo mucho más grande, en una nave que cobra forma humana. Los dos se conocieron en la universidad, en la Escuela de Teatro de Yale, antes de haber emprendido caminos distintos en el que cada uno disfrutó de una exitosa carrera como escritor —Corbett en la serie de culto "Mystery Science Theater 3000" y Greenberg en las exitosas series cómicas "Frasier" y "How I Met Your Mother". Durante años, discutieron la posibilidad de trabajar juntos, y después conocieron a "Dave".
El que se les haya ocurrido la descabellada idea de este mundo dentro de un mundo fue solamente el principio. Greenberg y Corbett pasaron mucho tiempo puliendo la premisa y haciéndola tan real como fuera posible dentro de su contexto cómico e inusitado. "Puedes tener una idea grandiosa y absurda, pero el reto es convertirla en una buena historia que sea divertida y auténtica", comenta Corbett. "Queríamos crear personajes y temperamentos intensos, cada uno de los cuales se encuentra en un viaje para encontrar, de menos, un poco de humanización".
"Nadie ha explorado esta idea —al menos hasta este punto", añade Greenberg. "Queríamos darle a este grandiosa y alocada premisa una impresión de realidad —crear relaciones y emociones verosímiles, sin sacrificar los grandes ritmos de la comedia".
La historia de comedia familiar de Greenberg y Corbett llamó la atención del productor David T. Friendly, cuyos múltiples créditos incluyen la taquillera comedia de Twentieth Century Fox "Dr. Dolittle", también protagonizada por Eddie Murphy. "Después de haber leído el primer acto, supe que quería hacer esta película", comenta Friendly. "El guión evocaba historias de peces fuera del agua con bases románticas. Y no dejaba de sorprenderme".
El guión también había llamado la atención de los productores Jon Berg y Todd Komarnicki, otrora socios en la compañía de producción Guy Walks Into A Bar. Al igual que Friendly, estaban intrigados con la descabellada premisa del pez fuera del agua y su fusión con la comedia física y la emotividad. "Todd [Komarnicki] leyó el guión en un vuelo nocturno de regreso a Nueva York", recuerda Berg, "y a las dos horas de viaje, ya estaba escribiendo mensajes frenéticamente que envió tan pronto y aterrizó: ‘Tenemos que comprar esto, tenemos que hacer esta película’".
Komarnicki añade: "Sé que todo mundo dice este tipo de cosas cuando está promoviendo sus proyectos, pero leer el guión fue una experiencia singular. Supe que teníamos que estar involucrados y hacer lo que fuera necesario para producirlo".
Al mismo tiempo, el director Brian Robbins estaba terminando la comedia "Norbit", protagonizada por Murphy. Robbins, absorto en ponerle los toques finales a la que se convertiría en uno de los más grandes éxitos del 2007, todavía no había leído el guión de MEET DAVE. Pero Murphy ya lo había hecho y el actor estaba decidido a no dejar pasar más tiempo. "Eddie me abordó y me dijo, ‘¿Qué vas a hacer después de esto?’ Y le contesté, ‘No sé, ¿quieres ir a cenar?’. Eddie replicó, ‘No, no hoy --¡¿para tu siguiente película?!’. Y me entregó el guión de MEET DAVE".
Para reiterar la directriz de los guionistas Greenberg y Corbett, Robbins indica, "La primera cosa que queríamos hacer era una película divertida. Después, queríamos darle un tipo de encanto y emotividad. Los vínculos entre los personajes le dan a la película su esencia, que está envuelta en la comedia".
La compleja logística del proyecto era intimidante. "Fue complicado darle vida a una película como MEET DAVE", comenta Robbins. "Hay todo un mundo en el interior de la cabeza de Dave / Eddie, donde existen estas personas minúsculas. Después tienes a Dave ahí afuera en el mundo ‘real’. En seguida, y por encima de todo ello, tienes a Eddie interpretando a una nave en el exterior y al capitán de la nave en el interior.
"Al principio estaba nervioso, preguntándome cómo iba a interconectar todos estos elementos", continúa Robbins. "Cómo iba a ser Dave, porque no es humano y no es un robot — ¡es una nave!".
Mientras Robbins luchaba contra estos retos, Murphy se estaba introduciendo fácilmente en los zapatos de Dave y del Capitán. "El primer día de rodaje le tomó a Eddie quizás 45 minutos en apropiarse de los personajes", recuerda el director. "Hizo los papeles diferente con respecto a cualquier otra cosa que haya hecho antes".
El productor Todd Komarnicki estaba maravillado con los prodigiosos talentos cómicos de Murphy, a los que Komarnicki compara con aquellos de algunos de los titanes de la comedia más renombrados en la historia del cine. "En MEET DAVE, Eddie está haciendo la clásica comedia física de la vieja escuela, en la misma línea de Buster Keaton y Charlie Chaplin. Cuando interpreta a la nave [también conocida como "Dave"] mientras se abre paso por la ciudad de Nueva York, intentando disimular el hecho de que no es uno de nosotros, hay una inocencia y pureza en su actuación que puedes ver toda en la espiritualidad de su mirada".
Murphy proyecta la rigidez de una nave inanimada, al emplear la agilidad que ha marcado tantas de sus memorables actuaciones. "Tiene la gracia de un bailarín y la concentración de un boxeador", comenta Friendly. Komarnicki añade: "La precisión técnica de Eddie se demuestra cabalmente cuando le da vida al descontrol de Dave conforme el personaje aprende a caminar, a aventar una pelota de béisbol o a bailar. Todas estas cosas ya las damos por sentado, pero Eddie en el papel de Dave hace que se vean nuevas y sorprendentes".
Los compañeros de reparto de Eddie también estaban impresionados con su personificación de dos personajes. Elizabeth Banks, quien interpreta a Gina Morrison, una artista candente y bella, y madre soltera, que literalmente choca contra Dave al principio de la historia, comenta, "A nosotros los actores nos gusta utilizar la expresión ‘estar en control de nuestro instrumento’; nuestro ‘instrumento’ es nuestro cuerpo. Pero nunca antes había trabajado con alguien que tiene más control de su cuerpo que Eddie. Digo, todo lo que hace está tan cuidadosamente planeado y ejecutado —cada gesto, cada movimiento de sus manos y de su boca—, está totalmente en control de todo".
Friendly señala que Banks, Gabrielle Union, Scott Caan, Ed Helms, Kevin Hart y el resto del reparto, sacaron a relucir lo mejor de Murphy —como él también lo hizo con ellos. "Eddie es mejor con gente cómica a su alrededor, y ellos son más cómicos gracias a Eddie", comenta.
Banks, cuyo papel de Gina genera un vínculo emocional fundamental con Dave, personaje que interpreta Murphy, fue una de las últimas en ser añadidas al reparto. Pero, dicen los realizadores, valió la pena la espera. "Elizabeth es una comediante singular", declara Komarnicki. "Tiene esa cualidad de Lucille Ball, con la que puede hacer comedia traviesa, pero también cuenta con un ingenio ágil y con impresionantes habilidades para la improvisación".
Banks, quien describe a Gina como una "mujer con ínfulas de artista a la que le encanta bailar", disfrutó interpretar la relación entre Gina y Dave, especialmente durante una escena donde los dos están platicando acerca de una de las pinturas de Gina. "Dave está perplejo por la extrañeza que siente cuando ve la pintura, cuando Gina habla acerca de cómo la imagen provino de su corazón. Me encantó la manera en cómo Eddie transmitió el despertar de las primeras emociones del personaje", comenta. "Es una escena de pureza, simplicidad e inocencia —y de risas".
El hijo de once años de Gina, Josh Morrison, es la primera persona en conocer a Dave. Josh, que no es muy popular en la escuela, se hace amigo rápidamente de Dave, a quien le presenta algunas delicias locales, como la feria callejera, los previamente mencionados "tubos de carne" y la oportunidad de enseñar el máximo misterio sin resolver de la física —las Teorías del Campo Unificado de Einstein— a una clase de niños de quinto año de primaria. "Josh cree en Dave desde el principio", comenta el joven Austyn Lind Myers, quien hace su debut cinematográfico.
Conforme Dave se abre paso a través de la Gran Manzana, con el apoyo de Josh y Gina, la tripulación en miniatura adentro de Dave está sufriendo algunos grandes cambios. El segundo al mando —acertadamente llamado #2— está haciendo algunas movidas para quitarle el puesto principal al capitán. El productor Jon Berg señala que Ed Helms, quien interpreta el papel, hace por "primera vez" algo en el cine: "Pilotea a Eddie Murphy", bromea Berg. "Y Ed tiene la oportunidad de interpretar el más descarriado de los egocentrismos, como nunca antes lo había hecho alguien".
Helms se divirtió mucho al interpretar al micro-pequeño pero macro-ambicioso #2. "Su nombre significa su rango en la nave, que es el número dos, y que no es el número uno", dice de manera inexpresiva el actor. "Lo que significa que es el segundo al mando de toda la tripulación, excepto por una persona".
Y ése sería el capitán, cuyo viaje en el que guía a Dave a través de la ciudad de Nueva York provoca sentimientos extraños conocidos como emociones para él, así como en muchos de aquellos a los que comanda. Pero #2 es inmune a todo ello. "#2 piensa que el capitán es débil y susceptible a las debilidades humanas", comenta Helms. "Deberá tomar medidas".
#3, la oficial cultural de la nave, interpretada por Gabrielle Union, es mucho más considerada con el capitán. Los sentimientos de #3 por su comandante, que los ha reprimido durante mucho tiempo, pasan a un primer plano después de que ella, a través de la nave que la alberga, se pone en contacto con Gina, Josh y un sinnúmero de comportamientos humanos extraños —incluyendo, pero no limitados a, dice Union, "la felicidad, la tristeza, los celos, los estilos de vida alternativos y el consumo de una sustancia rara conocida como pizza".
Con respecto a sus funciones más oficiales a bordo de la nave, Union indica entre risas que las labores clave de #3 incluyen "comprender qué son los Doritos y explicarle al resto de la tripulación quién es Barack Obama". ¿Y sus herramientas principales para investigar las referencias culturales e históricas del mundo exterior? "Google, Yahoo…y Perez Hilton".
Otro tripulante fundamental adentro de Dave es #17, quien se encarga de relevantes asuntos "internos". Interpretado por Kevin Hart, #17 destaca prominentemente en una escena del tercer acto, en la que salta de la oreja de Dave para caer en una taza con café, que le pertenece al oficial Dooley (interpretado por Scott Caan). Éste ha estado investigando los extraños eventos en torno al viaje de Dave a través de Nueva York. Afortunadamente para #17, el café de Dooley no está muy caliente y está preparado con crema y azúcar. Separado de su capitán y compañeros tripulantes, #17 se abre paso a través de la Gran Manzana…en el bolsillo de la camisa de Dooley.
Gran parte del humor y emotividad del filme se presenta cuando Dave y compañía se topan con las singulares características y vitalidad de la ciudad. La ciudad es un elemento clave de la historia, así que, como indica el productor David T. Friendly, escenas críticas tuvieron que ser filmadas en locación, en la Gran Manzana. "Uno de los héroes de esta película es la ciudad de Nueva York, con todo su caos, color y locura", comenta. Y no deja de ser apropiado que algunas de esas escenas se lleven a cabo en Liberty Island —el símbolo de bienvenida para tantos recién llegados a los EEUU.
Como Dave.
DISEÑANDO A DAVE
Clay A. Griffith, diseñador de producción de MEET DAVE, se enfrentó a un reto único: diseñar el interior de una nave que tuviera que asemejarse estructuralmente a los funcionamientos internos de un cuerpo humano. Griffith se había inspirado en edificios tales como el TWA Flight Center en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, de Nueva York, cuyo diseño futurista corrió cargo de Eero Saarinen. "Tiene un aspecto muy parecido al de un cráneo y no tiene ángulos rectos en él", explica Griffith. "Son curvas compuestas que se unen con otras. Pensé que ése sería un buen lugar para comenzar, porque el cuerpo humano no tiene muchos ángulos rectos".
Griffith también estudió el trabajo del arquitecto español Santiago Calatrava, quien diseñó el Museo de Arte de Milwaukee. "Parece ser una cosa viviente", comenta. "Es muy orgánico. Creamos la columna vertebral como si fuera un hueco de elevador para ir a diferentes niveles de la nave. Te puedes bajar en cualquier piso para aparecer en una cierta parte del tórax".
El puente de mando de la nave, que está en el interior de la cabeza de Dave, fue construido en un foro de Los Ángeles. El puente de mando medía 9 metros de altura, por 9 metros de largo y 9 metros de ancho. Griffith diseñó los pasillos de la nave como si fueran tubos vasculares humanos, usando el color azul para las venas y el color rojo para las arterias.
El supervisor de efectos visuales ganador del Oscar® Mark Stetson ("Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring") ayudó a crear algunos de los sets más grandes de la película, uno de los cuales ve andar sueltos al mini-Capitán y a #3 (recuerda, miden aproximadamente 4 centímetros de altura) por las calles de Nueva York. Deberán transitar este mundo extraño y ominoso —y, para ellos, monumental— conocido como Times Square. (Cuando un perro orina en un hidrante, el Capitán y #3 deberán huir de los efectos parecidos al de un tsunami).
Para estas escenas intensivas de efectos visuales, Eddie Murphy, nuevamente, estuvo a la altura de las circunstancias. Su director, Brian Robbins, no estaba sorprendido. "Bueno, Eddie es impresionante", dice maravillado Robbins. "Digo, puede actuar ante cualquier cosa —incluso un tripié y una pelota de tenis [que, en el set, fungieron como dobles a los que más tarde se les añadirían los efectos visuales]. No necesita de mucho a partir de donde actuar. Sólo dices ‘acción’, y ahí está".
 
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